MI CUERPO ES MIO Y YO DECIDO CON QUIEN LO COMPARTO

Bien entrada en la treintena y camino de los 40 me he dado cuenta de que hay pocas cosas sobre las que pueda decir que son de mi propiedad. La primera de ellas es mi pensamiento y la segunda mi cuerpo. Yo decido lo que pienso (no sé si bueno o malo) y desde luego que mi cuerpo sólo lo regento yo.
En cuanto a la primera de mis escasas propiedades he de decir que cuanto más avanzo en edad menos manipulable me siento. Cada vez tengo pensamientos más claros y aunque a veces mis opiniones con nítidas, precisas y concisas… he aprendido que a veces es mejor perder a la hora de exponer mis ideas que entrar en un debate de esos en los que nadie sale vencedor a no ser que ambas partes estén dispuestas a ceder.

STOP
En cuanto a la segunda de mis propiedades no cedo ni un ápice. Mi cuerpo es mío y sólo mío. Yo mando, yo decido, yo lo cuido o lo descuido, yo lo gobierno y administro… pero siempre y en cada uno de los casos yo dispongo sobre mi cuerpo. Yo decido quien me toca y quien no, y he de decir que me resulta asqueroso que alguien traspase fronteras sin permiso. Detesto y me parece repulsivo que un ser se tome la licencia de posar su mano sobre una pierna o sobre cualquier parte de un cuerpo cuya tutela no le corresponde.
¡No toques mi cuerpo, no sin mi consentimiento! repugnancia, rabia, bravura, impotencia, vulnerabilidad, tristeza, odio y no sé cuántos sentimientos pueden recorren mi cuerpo en una milésima de segundo. Y es que… eso de que “dónde hay confianza da asco” es un dicho muy cierto. Que alguien tenga confianza no es un pasaporte para intentar tocar lo que no le pertenece.
Como mujer me produce aversión que un hombre se atreva a acariciar lo que no le corresponde. Antiguamente se usaba mucho la frase de que “una mujer tiene que hacerse respetar”, frase que me parece terrorífica además de anticuada y machista ¡A mí no me tocas y punto!
Camino de mis 40 tengo que decir que soy de las afortunadas que sólo ha tenido que pasar por esa sensación 2 veces, y digo afortunada porque hay mucho espécimen que a la hora de ligar tiene las manos muy largas.
Podría entrar en detalles pero, aparte de pudor, me entran ganas de vomitar sólo de pensarlo, porque nadie debería de aprovecharse de la vulnerabilidad de otro.
Mi abuela decía mucho eso de “Nena hazte respetar”, claro que mi abuela vivió el machismo es su máximo esplendor. Afortunadamente mi pareja siempre ha sido un caballero que no sólo me ha cuidado sino que también me ha respetado desde el principio porque “MI CUERPO ES MIO Y YO DECIDO CON QUIEN LO COMPARTO”.

Anuncios

Un comentario sobre “MI CUERPO ES MIO Y YO DECIDO CON QUIEN LO COMPARTO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s